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Barcelona 1714L'onze de setembre de 1714, el General Villarroel , al crit de "Catalans, davant meu ningú es rendeix, victòria o mort!" va comandar la última càrrega de cavalleria de l'exèrcit català en defensa de Barcelona...
por orden de edición
1月21日 L'Alguerl'Alguer
Durante la segunda mitad del siglo XIII, l'Alguer se encuentra bajo la influencia económica y política de Genova, sobretodo a través de la potente família Dória, que de ser una villa de pescadores, pasa a ser un centro comercial y empieza así las obras de fortificación.
La Confederación Catalano-Aragonesa que, a partir del 1.321, había comenzado la ocupación militar de la isla de Cerdeña, Llegó a conquistar la plaza fuerte de l'Alguer el 27 de Agosto de 1353, con la batalla naval de Port Comte, durante la cual, las flotas catalanas y venecianas, capitaneadas por Bernart de Cabrera, derrotan a la armada Genovesa.
Una conquista, pero, que dura pocos días, porqué después que Bernart de Cabrera zarpa con la flota para volver a Càller, los algareses se sublevan y entregan nuevamente la ciudad a Génova.
El año siguiente es el mismo Pere III el Ceremoniós, que guia la campaña de reconquista y, después de un sitio que dura de Junio hasta el 16 de Noviembre, entra victorioso a l'Alguer, que así empieza la larga historia catalana en el Alguer.
Después de la conquista, el Rey pone en marcha una política de radical catalanización de l'Alguer, que se basa sobretodo en una masiva repoblación de la ciudad con catalanes porcedentes de todos los dominios y reservando, a quien acepta ir a l'Alguer, todo una serie de privilegios de tipo económico, penal y fiscal.
Empieza así los años de oro de l'Alguer Catalana, también se alternan con periodos de guerras, pestes, carencias, duante las cuales la ciudad y el pueblo no abandonaron nunca las esperanzas y las iniciativas para encontrar esa tranquilidad y prosperidad que siempre buscaron.
La segunda mitad del siglo XV, los cambios dinásticos y los problemas de ámbito de la política española, tienen repercusiones negativas en l'Alguer, que pierde los privilegios y el prestigio en Cerdeña, y entra en una crisis económica y comercial, también causada por la expulsión, de todos los dominios españoles, de los judios, que en l'Alguer tenia una florida comunidad.
En el año 1495 Fernando el Católico, modificando la politica de repoblación de la ciudad, hasta aquel momento realizado con gente de los paises catalanes, da facultad a los consellers de conceder la ciudadania también a los sardos.
A principios del siglo XVI, el rey concede a l'Alguer el titulo de ciudad y despues de una larga negociación, obtiene del papa Julio II, el 26 de Noviembre de 1503, en el ámbito de la reforma territorial de las diócesis sardas, promuebe a l'Alguer la seo episcopal.
Pocos decenios después, el Emperador Carlos V que en 1531, de viaje por la campaña militar de Argelia, hace una etapa en l'Alguer, visita la ciudad y segun la tradición, gratifica con las famosas palabras "bonita por mi fe, y bien asentada" mientras contemplaba la Torre de l'Esperó Real.
Al final del siglo XVI la ciudad se ve protegida y cerrada con aquellas esplendidas murallas y torres, que aún hoy se pueden en parte admirar. En plena auge de prosperidad, dos momentos trágicos frenan el camino a su expansión económica y social. Sufriendo dos brotes de peste en 1582 y en 1652 que devastaron la comuniad algaresa.
Al principio del siglo XVIII, l'Alguer, pasa a depender de la corona española, a la corona Austriaca (1708) y después pasa a manos de los Principes de Saboya, interrumpiendo cualquier relación con la Corona Catalano-Araganesa que de hecho había sido absorbida a la vez por la ocupación castellana del Principado.
L'Alguer en manos de los Saboya, le comporta una drástica reducción de su rol y de la importancia estratégica que hasta el momento había tenido, cayendo en el olvido mutuo con los paises catalanes.
10月16日 EL MAYOR ROBO DE LA HISTORIA
Ahora hace quinientos años, en la península ibérica existian dos reinos y dos reyes.
Por un lado existía el Reino de Castilla, un pequeño Reino nacido en Asturias que después de siglos de guerrear, había conseguido unas grandes extensiones de tierras en la península ibérica. Y basaba su economía en la agricultura de secano de la meseta y en la poténcia de su ejército, que le permitía conquistar a otros pueblos y conseguir los bienes y recursos que estos creaban, hasta que los agotaban.
Por otro lado existía la Corona Catalano-Aragonesa, un potente reino confederado formado por comerciantes y marineros, que controlaba de punta a punta el Mediterráneo gracias a sus conocimientos marítimos y su supremacía tecnológica.
Como todos sabeis Isabel y fernando estaban casados.
La fuerza de los segundos era el mercantilismo y la economía, la fuerza de los primeros era la represión y la Inquisición.
Con esto, un marinero catalán de una família importante, los Colom, había recorrido de punta a punta el Mediterráneo y por lo tanto había podido almacenar información sobre el mundo cartográfico que los rodeaba, y decidió, con la ayuda de grandes constructores y políticos catalanes de la época, iniciar una arriesgada expedición para ir a descubrir la ANTHILIA.
La isla mitológica que se suponía que se encontraba mas allá de las columnas de Hércules.
Antes de una aventura tan arriesgada, Colom tuvo que asegurar los beneficios que serían similares a los riesgos, así que fué a hablar con su Rey y llegó a un trato con él por el cual, su encontraba eso que buscaba, sería recompensado siendo el VIRREY (Cargo político que solo existía en la Corona Catalano-Aragones y de ninguna manera en la Corona de Castilla)
La expedición salió del puerto de PALS, y iban con él muchos catalanes marineros reconocidos de la época, como los hermanos Anés Pinçon.
Llevaban un ejercito de marineros de 400 personas todos con sus barratines y su indumentaria típica catalana.
Ya es de todos conocido, lo que sucedió entonces. Colom descubrió las islas del Caribe, las denominadas Antillas y volvió para comunicar el descubrimiento a Cataluña.
Desembarcó en PALS y fué a Barcelona para comunicarselo al Rey.
Pero el Rey estaba casado con la Reina Isabel, y el Reino de Castilla no podía ignorar un pastel tan suculento como aquel, así que, mientras en el Tratado de Tordesillas negociado entre Cataluña y Portugal se establecía la repartición del pastel entre las dos grandes potencias maritimas de la época, Castilla, con información evidentemente privilegiada, decidió que querían una parte y traicionando cualquier tratado internacional, decidieron ir y ocupar su trozo de pastel de la manera que sabian hacerlo. Matando y sometiendo a todo el mundo que pudiesen.
El pastel resultó ser mucho mas grande del que nadie su hubiera podido imaginar, pero tarde o temprano se tenía que repartir. Si se ponían las cartas sobre la mesa Castilla lo tendría muy difícil para quedarse una parte significativa del pastel. Tarde o temprano se sabría que Castilla no había tenido nada que ver con el descubrimiento. Así pues, cuando Carlos V se murió y Felipe II subió al trono, este decidió quedarse todo el pastel él solito.
Desde el primer momento que se conoció el éxito de la expedición, los censores castellanos habían empezado a reescribir los documentos que les llegaban a sus manos, para sembrar una sombra de dudas que les permitiera acceder a parte del pastel. Pero Felipe II fué mucho mas lejos. En dos edictos del 1559 y del 1560 prohibió toda publicación que hiciera referencia a las Americas, y prohibió que saliera ningún libro de las Americas sin la aprobación del censor.
Entonces, en un esfuerzo titánico de censura, de proporciones solamente comparables al robo que estaban efectuando, reescribieron toda la historia. Todos los originales de todos los documentos y todos los libros de la época, que evidentemente fueron muchos, fueron trascritos al castellano, cambiando allá donde salía "Cataluña" por "Castilla", allá donde salía "Cristófol Colom" por "Cristobal Colon", allá donde salía "Bandera con cruz roja" por "Bandera con cruz verde" y asi fueron haciendo.
El resultado, hay que reconocerlo, fué espectacular. No quedó ni un solo libro original, ni un manuscrito que nos haya llegado a las manos. Todo lo que se pudo transgiversar se trasgiversó, y todo lo que no pudo trasgiversarse se quemó en la hoguera.
Y así fué como los Castellanos nos robaron el mayor tesoro que nunca nadie ha robado a alguien en la história de la história.
¡¡¡UN CONTINENTE ENTERO!!!!
Ironicamente, aún tuvo que pasar siglos para que los castellanos nos "permitieran" ir a las Indias, que solamente los castellanos podian hacerlo desde Sevilla duante muchos y muchos años.
Evidentemente el robo no fué del todo perfecto, bueno, de hecho si que lo fué porque la mentira duró siglos hasta que se dilapiraron todo el continente y hoy por hoy pueden alegar "insolvencia" para devolvernos lo que nos robaron.
Pero el desproposito dejó unos rastros en forma de gran misterio. un misterio que muchos y muchos historiadores de todo el mundo han intentado explicar sin éxito.
La história que ha llegado a nuestros días es totalmente incongruente.
Nada cuadra, y los más evidentes historiadores de todo el mundo tuvieron que idearse las más absurdas y ridículas teorias para que la razón concordase lo mejor posible con lo que decian los registros históricos. Lo bonito que tiene la verdad es que, una vez conocida, todos los detalles cuadran, todo encaja perfectamente, como un guante, como una llave que abre una puerta. Porqué una vez conocida la verdad, resulta que...
Todo cuadra perfectamente, centenares de detalles que no tenian explicación, centenares, toman sentido cuando se sabe la verdad. Porqué el hecho de que Colom fuera catalán, ni es una simple anécdota, es un hecho que demuestra que desde el primer día en que la próspera y avanzada Corona Catalano-Aragonesa cometió el grandísimo error de juntar su linea sucesoria con la de Castilla. Estos han estado utilizando malas artes, censuras y represiones para deliberadamente dañarnos y robarnos todo lo que nuestra sociedad ha podido generar. 8月14日 Castillo de CardonaEl castillo de Cardona, fue creado como un castillo fronterizo entre la Catalunya cristiana y la musulmana. Al principio era una pequeña fortificación el la cima de la montaña, El castillo fue reconstruido en el año 886 por Wilfredo el Velloso. De estilo románico y gótico con ventanales de los siglos XII y XIV alberga la llamada Sala Dorada y la dels Entresols, donde allá por el 1534 se falló el pleito entre el cura de Sant Miquel y el abad de Sant Vicenç. Durante el siglo XV, la familia Cardona fue la de mayor relieve de la corona catalano-aragonesa después de la Casa Real. La fortaleza fue uno de los últimos reductos en rendirse a las tropas de Felipe V en 1714, sufriendo en sus muros la dureza de la Guerra de Sucesión.
Siguiendo la orden dad en Calaf por el francés duque de Vendôme, el teniente general conde de Muret se dirigió a Cardona con 25.000 soldados y se apoderó de la villa el 17 de noviembre de 1711, pero no del castillo, que fué batido con cañones durante treinta y cuatro días. Uno de los enfrentamientos mas fuertes para conseguir dominar el castillo tuvo lugar en La Querosa y els Escorials, donde perdió la vida el coronel Pere Muntaner-Damon i Sacosta, que estaba al mando de las fuerzas del castillo. El 18 de diciembre, gracias a la llegada de un numerosos ejercito aliado, al mando del mariscal Guido von Starhemerg y el general ingles James Stanhope, consiguieron poner fin al sitio.
Duante los meses de agosto y octubre de 1713, contenporáneamente al sitio de Barcelona (1713-1714), las tropas catalanas de Manuel Desvalls, gobernador militar del castillo, resisitieron dos nuevas ofensivas del ejército borbónico del conde de Montemar.
Su rendición el 18 de septiembre de 1714, fué bajo la amenaza por parte de las tropas borbónicas de la aniquilación total de la población de la ciudad de Barcelona, tomada el día 11 de septiembre. Manuel Desvalls i de Vergòs tuvo que aceptar la capitulación, que fué pactada en las condiciones de rendicion de la ciudad de Barcelona.
Su extensión alcanza los 62.000 metros cuadrados comunicando con el pueblo a través caminos estrechos que pasan por diversos portales. Su joya es la torre Minyona con sus 15 metros de altura y más de 10 metros de diámetro.
En la plaza de la Iglesa de la villa de Cardona, hay un monumento regalado por la ciudad de Barcelona en agradecimiento por la capitulación a favor de la población de Barcelona, entregado al pueblo de Cardona en celebración del bicentenario de dicha capitulación (1914)
5月1日 Trata del 25 d'Abril a la memòriaCita 25 d'Abril a la memòria 1月9日 LA CORONELA DE BARCELONALa coronela era la milicia urbana constituida por los propios ciudadanos. Estaba formada por 6 batallones, cada uno protegido por un Santo Patrón Cristiano Y suponía una fuerza paramilitar de aproximadamente 4.000 hombres.
HISTORIA DE LA CORONELA La ciudad de Barcelona, obtuvo el Privilegio de defenderse a si misma el año 801, cuando el Rey Franco LLuis el Piadoso, libera la ciudad del poder islámico, agradeciendo el coraje de los catalanes. Este privilegio a la propia defensa militar se entendía como en los tiempos de la República Romana, es decir, servir a la Coronela era un honor y un motivo de prestigio reservado a los ciudadanos. Este privilegio fue derogado por Felipe V, pues, esta organización militar catalana fue la primera institución disuelta por los castellanos (13 de Septiembre de 1714) La Coronela de Barcelona fue reglamentada en 1395 con las disposiciones elaboradas por los consellers de la ciudad. A partir de entonces, la organización de la Coronela se llevaría a cabo mediante la agrupación por Gremios. Se convocaba a petición del Veguer replicando las campanas de Sometent y al grito de “VIA FORA”, Tanto podía convocarse para la defensa de la ciudad como para ejercer represalias contra quien vulneraba los privilegios de la misma.
ORGANIZACIÓN DE LA CORONELA La coronela de Barcelona se estructuraba de 6 batallones, formada cada uno entre 7 y 9 compañías. Cada compañía constaba entre 80 y 90 hombres, hecho que equivalía a un total de 48 compañías y unos 4.000 hombres. En Junio de 1713 la Coronela llegó a tener 4.715 hombres armados encuadrados en 47 compañías, que mas tarde fueron 48 por la partición de una de ellas. Cada compañía agrupaba los individuos del mismo gremio. Si estos eran demasiado pocos, la compañía abrazaba a más de una agrupación. El despliegue de la milicia se efectuaba al toque de Sometent mediante las campanas de las iglesias, siendo los sitios de concentración las plazas donde se plantaba el pendón de cada gremio. También había un depósito de armas, que eran distribuidas entre los ciudadanos en caso de necesidad. El encargado de este depósito era un auxiliar del Conseller en Cap. Las murallas de Barcelona estaban proveídas de artillera, la ciudad contaba con una fundición de gran prestigio pos sus cañones. Para efectos de la defensa, la ciudad estaba dividida en 4 cuartos, divididos estos mismos en 3 tercios. Los cuartos eran los siguientes: Atarazanas, Portal de Sant Antoni, Baluarte de Llevant y Baluarte de Migdia. Los miembros de la milicia tenían asignado un sector de la muralla y se despegaban para defender todo el perímetro. Durante el Asedio de Barcelona de 1706, los ingleses quedaron profundamente impresionados por esta fuerza paramilitar catalana, pues la Coronela de Barcelona, se distinguía por la alta preparación, disciplina i valentía, siempre bajo el lema de “la invicta Coronela”
UNIFORMES Y ARMAMENTO Por tal de revisar el estado de las armas y el número de hombres, era costumbre hacer una “Muestra General” cada año, a la cual todos estaban obligados a asistir. El uniforme y el equipamiento era de la misma calidad que la de un ejercito regular. Los milicianos de la Coronela llevaban una casaca larga de color azul marino, con el puño, el cuello y el forro en color rojo. Hecho que incluso fue respetado por Felipe V una vez acabada la guerra. Mientras que la mayoría de los regimientos del ejército español vestían con casacas de color blanco, los regimientos catalanes mantuvieron con orgullo las casacas de color azul marino. Los botones de la casaca eran de latón plateado, y los ojales estaban reforzados con cordoncillos y alamares de plata. Los calzones eran también azul marino, las polainas rojas y las botas de cuero negro. La corbata era blanca y en la cabeza llevaban el característico tricornio del siglo XVIII con el cabello suelto o atado con una cinta. El uniforme actual de los mossos d’escuadra es la evolución del de la Coronela de Barcelona.
fusilero granadero oficial El armamento consistía en un fusil, bayoneta y espada, en la cinta llevaban una cartuchera ventral con el escudo de la ciudad. Los granaderos incorporaban en el equipamiento un zurrón también grabado con las armas de la ciudad, para llevar las granadas. BANDERAS Y PENDONES La bandera principal era el pendón de la Mártir cristiana Santa Eulalia, que era la Patrona de Barcelona y contaba con una alta significación patriótica, pues esa bandera ella llevada a las batallas y se invocaba la presencia de la virgen para conseguir la victoria. Cada una de las 48 compañías de la Coronela disponía de n pendón de guerra bajo la protección de un Santo Patrón Cristiano.
BATALLONES Y OFICIALES DE LA CORONELA La mayoría de los oficiales estaban formados por “ciudadanos honrados de la ciudad de Barcelona, caballeros y miembros del brazo militar de Catalunya. El Jefe supremos era el Coronel, cargo que de manera honorífica ostentaba el “conseller en Cap del Consell de Cent de la Ciutat de Barcelona” Los tenientes y alferers, como la tropa, pertenecían a los gremios, mientras que las compañías de estudiantes, las más numerosas, eran comandadas por los catedráticos de la Universidad de Barcelona. Los oficiales de cada compañía se encuadraban en los siguientes grados: Capitán, teniente, alférez y sargento, por bien que en la práctica no todas las compañías disponían de oficialidad completa.
ORGANIGRAMA MILITAR PLANA MAYOR CORONEL El conseller en Cap del Consell de Cent de la Ciutat de Barcelona Rafael de Casanovas i comes TENIENTE CORONEL Jaume de Cordelles (+1705) Joseph de Peguera i Vilana-Millàs SARGENTO MAYOR Felix Nicolay Monjo i Corbera CAPITAN AGREGADO Francesc Lleonart TENIENTES Pere Antón Moreno Joan de Romera 1ER BATALLON “SANTISIMA TRINITAT” 1ª Compañía (gremio de Drogueros) 2ª Compañía (Gremio de Mercaderes) 3ª Compañía (gremio de Sastres) 4º Compañía (gremio de Herreros, Cerrajeros, clavadores y "agullers") 5ª Compañía (gremio de Maestros de casas y Moleros) 6ª Compañía (gremio de espaderos, tapiners, "Oripellers" y "Guadameciles") 7ª Compañía (estudiantes de Leyes) 2º BATALLON “INMACULADA CONCEPCION DE LA VIRGEN MARIA” 1ª Compañía (Notarios Públicos) 2ª Compañía (gremio de peleteros y tintoreros de trapos) 3º Compañía (gremio de Calceteros y Candeleros de seu) 4ª Compañía (gremio de Algodoneros y "Assaonadors") 5ª Compañía (Marineros y "Mestres d’aixa") 6ª Compañía (gremio de "Julians", "Peniters", "Guanters", "Cartaires", "Ollaters", "Soguers" y Ferreteros 7ª Compañía (gremio de Panaderos y Horneros) 8ª Compañía (gremio de "Velluters" y "Espoliners") 9ª Compañía (gremio de "Espardanyers") 3er BATALLON “SANTA EULALIA” 1ª Compañía (Notarios Públicos Reales) 2ª Compañía (gremio de zapateros) 3ª Compañía (gremio de boteros) 4ª Compañía (gremio de tejedores y retorcedores de lana, Carderos y "Grabelladors") 5ª Compañía (gremio de "Flassaders", Libreteros, Cristaleros, Escultores y Doradores) 6ª Compañía (gremio de sombrereros de aguja y pasamaneros) 7ª Compañía (gremio de "Macips de ribera" y "Bastaixos") 8ª Compañía (gremio de "Esparters", "Capsers" y "Torners") 4º BATALLON “SANTA MADRONA” 1ª Compañía (gremio de Candeleros de cera y pintores) 2ª Compañía (gremio de Plateros) 3ª Compañía (Hortelanos del Portal de Sant Antoni) 4ª Compañía (gremio de Tejedores de Lino) 5ª Compañía (gremio de “Corders de cànem i viola”) 6ª Compañía (gremio de Descargadores) 7ª Compañía (gremio de Veleros) 5º BATALLON “SANT SEVER” 1º Compañía (Notarios “Causidics”) 2º Compañía (gremio de Herreros y Caldereros) 3º Compañía (Hortelanos del Portal Nou) 4ª Compañía (gremio de Jarreros, Olleros, Colchoneros y Percheros) 5º Compañía (gremio de Dagueros y Baineros) 6ª Compañía (gremio de Carniceros) 7º Compañía (gremio de Zapateros de “vell”) 8ª Compañía (gremio de Tintoreros, Retorcedores de Seda y Hostaleros) 9ª Compañía (Estudiantes de Medicina, Filosofia y Teologia) 6º BATALLON “MARE DE DEU DE LA MERCE” 1ª Compañía (gremio de “Freners”) 2ª Compañía (gremio de Carpinteros) 3ª Compañía (gremio de Merceros i “Botiguers” de telas) 4ª Compañía (gremio de “Blanquers”) 5ª Compañía (gremio de “Escudellers”) 6ª Compañía (gremio de Taberneros) 7ª Compañía (gremio de “Fadrins” sastres) 8ª Compañía (gremio de Revendedores) 12月7日 la toma de Barcelona 11 sept. 1714asedio de las topas Austracistas en 1703
Corria el año 1714, la guerra de Sucesion hacia ya años que duraba.
Caidos los territorios de la Corona Catalano-Aragonesa y abandonada Catalunya por sus aliados (Inglaterra, Alemania, Portugal y Holanda), La junta de "Braços" reunida en julio de 1713, acordó resistir al avance de las tropas Franco-Españolas.
Asi la ciudad de Barcelona, sola y abandonada, fue inicialmente asediada por las tropas del Duque de Pópuli y después por el Duque de Berwick, en verano de 1714. Las fuerzas estaban fuertemente desequilibradas en número, ya que las fuerzas atacantes sumaban unos 40.000 soldados frente a 5.000 defensores a las ordenes del General Antoni de Villarroel.
barcelona asediada marzo 1713
La esperanza del general Villarroel era coger entre dos fuegos a las tropas asaltantes, dado que en el campo habian pequeñas fuerzas al mando del General Josep Moragues y otros prohombres de la ciudad.
Barcelona resistia cuando en otoño del 1713 fue bombardeada intensamente con el fin de abrir brechas en las defensas catalanas. La noche del 10 de septiembre de 1713, 3.000 soldados hispanos-franceses lanzan un ataque a la bayoneta contra unos escasos 300 hombres que mandaba el teniente coronel Josep de la Bastida, tomaron el convento de la Santa Madrona, pero se tuvieron que retirar a la mañana siguiente bajo el fuego de las Baterias de Montjuic.
El 24 de febrero de 1714, frente la playa de Barcelona, hubo una batalla naval, de la cual salió vencedora la escuadra catalana frente a la hispano-francesa, causándole muchas bajas.
El 3 de abril de 1714 se inició el bombardeo de la ciudad, mediante seis morteros emplazados en el Clot.
En mayo de 1714 prosiguieron los bombardeos, que duraron ininterrumpidamente durante seis semanas.
El 16 de mayo de 1714, se convoca un consejo de guerra, donde el conseller en cap Rafael de Casanovas, hace un discurso en el que se preferia morir con honor antes que capitular ignominiosamente La respuesta del enemigo fue un terrible bombardeo sobre la ciudad el 23 de mayo de 1714.
El 6 de julio de 1714 tomó el mando el Mariscal Berwick, llegando con él refuerzos franceses y españoles, con un total aproximado de
El julio de 1714, el potentisimo ejercito hispano-frances dirigido por el duque de Berwick, cierra el sitio de barcelona, dejandola totalmente aisalada.
El 27 de julio de 1714 empieza el bombardeo mas intenso sobre Barcelona de toda la guerra, abriendo numerosas brechas en la muralla, no obstante los defensores lo contrarrestan con contratrinchera y contraminas que frenan el asalto de las tropas borbonicas.
El 8 de agosto de 1714, en un nuevo consejo de guerra, los jefes militares juran con las autoridades civiles, desenvainando y alzando las espadas, resisitir y morir antes que rendirse al enemigo, en contra de la opinión de Rafael Casanova y del general Villarroel, quien consideraba que la decisión de resistir era impracticable desde el punto de vista militar.
El día 12 de agosto de 1714 se desencadenó un furioso ataque al Portal Nou y el día 13 al portal de Santa Clara. Tras una intensa preparación artillera se inició el asalto a ambas posiciones, siendo repelidos heroicamente por los defensores. Parece ser hubo 196 bajas barcelonesas por 900 de los felipistas. Ante el fracaso de este intento, el Mariscal Berwick hizo una propuesta de armisticio, recibiendo la contestación “de no escuchar ninguna proposición para rendir la plaza”.
El día 3 de septiembre de 1714, a punto del asalto final, el Duque de Berwick, pide la rendición de la ciudad, peticion denegada unanimamente por los defensores.
El día 5 de septiembre de 1714, Villarroel presentó su dimisión, aunque aceptó mantenerse en funciones hasta que se hallara un sustituto.
El día 11 de septiembre de 1714, el duque de Berwick da la orden del asalto total.
4:30 En la madrugada las fuerzas hispano-francesas lanzan un gran ataque sobre la muralla de Llevant, mientras las andanadas de la artilleria causaba estragos entre los defensores
6:00 Los atacantes se habían apoderado de los baluartes del Portal Nou, Santa Clara y Levante, así como del Monasterio de Santa Clara
7:00 El pueblo de Barcelona, asediado, se dispone a defender a la desesperada a las ordenes del general Villarroel y del Conseller en Cap, Rafael de Casanovas. Los cañones no paraban de tronar, y las bombas caian por todos los lados. Todos los campanarios de la Ciudad, tocaban sin parar en un gran repique.
9:00 Las tropas hispano-francesas, atacaban por dos sectores que iban desde el Portal Nou hasta el lado de las reales Atarazanas. La desproporcion de las fuerzas era grandiosa, de uno a cinco a favor de los asaltantes, pero aun así, los defensores plantaron cara heroícamente y se inmolaron por las libertades de Catalunya
entrada en Barcelona por la Portal Nou 11/09/1714
10:00 Los defensores catalanes, pudieron recobrar y girar las baterias que causaban estragos a Barcelona. En un ataque a la bayoneta se sorprendió al enemigo que desordenadamente en la huída perdieron cuatro banderas.
El coronel Pau Thoar con una columna de defensores, mantenia a ralla a los asaltantes en la puerta de Sant Agustí
Las fuerzas de la Coronela se batian heroicamente en el Portal Nou, lugar principal de la batalla y donde hubo feroces combates cuerpo a cuerpo, viendo el duque de Berwick como sus tropas reculaban, enviaba nuevas fuerzas de reserva al lugar. La lucha en el interior fue sangrienta: 6.000 bajas borbónicas y 3.900 catalanas.
12:00 El general Villarroel, a pesar de su dimisión -por desacuerdo con el Consejo de Gobierno que no le habían consultado, ni a él ni a los jefes militares, las decisiones que habían tomado de proseguir la lucha, que suponía un sacrificio inútil- se presentó en la Plaza del Borne y se volvió a poner al frente de la resistencia.
A sugerencia de Villarroel, el “Conseller en Cap” Rafael Casanova, seguido de varias figuras de la nobleza y una cohorte de ciudadanos armados, salió hacia el baluarte del Portal Nou para animar a los defensores, enarbolando la bandera de Santa Eulalia, patrona de Barcelona.
Cerca del Hort de Sant Pere, se encontraba el Conseller en Cap Rafael de Casanovas, cuando de repente cae al suelo herido gravemente por un disparo en la pierna, retirandolo y llevandole al Hospital de la Creu. Acudió en su lugar el Conde de Plasencia que alzó nuevamente la bandera de santa Eulalia, que habia caído al suelo junto al Conseller en Cap.
Con misión parecida salió la representación de la Diputación portando el estandarte de San Jorge, dirigiéndose al sector de la Plaza de Palacio. En las inmediaciones del Portal Nou, se luchó encarnizadamente en el Convento de San Agustín, donde los defensores resistieron ocho horas. Villarroel cayó herido de un tiro en una pierna; herida similar a la de Casanova; pero, no obstante, siguió al frente del combate
13:00 Las fuerzas defensoras, empiezan a batirse en retirada, refugiandose a la defensa, unos en el convento de Sant Pere y otros en las casa de alrededor, desde donde continuaba la lucha.
A medida que iban pasando las horas, se iban agotando las fuerzas en ambos lados, a pesar que el ejercito asaltante iban renovando las tropas por unas fuerzas frescas de reserva, para continuar el asalto.
14:00 Viendo la imposibilidad de contener el avance y para evitar la matanza de mas barceloneses, el general Villarroel, por propia iniciativa y estando herido, como comandante en jefe de la plaza y en acto de coherencia y responsabilidad como militar profesional que era, da la orden al coronel Ferrer que haga tocar "a Parlamento" y que pase la orden a los otros jefes militares. El general Sants que defendia el baluarte de Migdia, se negó a cumplirla, Y en la Puerta de Junqueres que estaba el general Bellver, también se negó.
Fue entonces cuando se convoca la Junta de Govern y se da a saber una última llamada al exhausto pueblo de Barcelona, a un último esfuerzo de resistencia con este parlamento de una Catalunya agonizante:
...que essent l’esclavitud certa i forçosa, en obligació de sos empleos, expliquem, declarem i protesten als presents i donem testimoni als venidors, de que han executat les ultimes exortacións i esforços, protestant de tots los mals, ruïnes i desolacions que sobrevinguessin a nostra comuna i afligida pàtria, i extermini de tots los honors i privilegis, quedant esclaus amb tots los altres enganyats espanyols
general Moragues
Pero ya no se pudo hacer mas por la ciudad y por Catalunya que entregar la capitulación al duque de Berwick
14:30 Villarroel creyó que era imprescindible hallar una solución antes de la noche, para evitar a la ciudad la guerra, el saqueo y el asesinato masivo
15:00 se paró el fuego y poco después se iniciaban las negociaciones. Tres Comisionados barceloneses iniciaron las conversaciones con el Mariscal Berwick, que se prolongaron hasta la medianoche. Berwick exigió la rendición incondicional, prometiendo un alto el fuego hasta las 13 horas del día 12.
Tras la consulta con la Junta de Gobierno de la ciudad, los Comisionados catalanes se reunieron con Berwick, firmando la capitulación de Barcelona y Cardona, efectiva desde el 13 de septiembre al amanecer.
El 13 de septiembre los guripas borbónicos entran. Barcelona entierra sus muertos y se entrega de lleno al trabajo con tiendas y obradores abiertos. Han acabado la guerra de Sucesión y la soberanía de Cataluña.
La represión Empieza una durísima represión. El general Moragues es ejecutado y descuartizado; su cabeza cuelga dentro de una jaula, arriba del Portal de Mar de Barcelona, durante doce años. Se derriba parte del barrio de la Ribera de Barcelona y se construye una gran fortaleza, la Ciudadela, por controlar la ciudad. El régimen de empleo militar es confirmado por el Decreto de Nueva Planta (1716). Un capitán general detenta todo el poder civil y militar y preside la Audiencia. Las instituciones municipales son abolidas; el gobierno local es encargado a alcaldes y concejales, nombrados por el rey o por el capitán general. (ver el blog del DECRETO DE NUEVA PLANTA) En el lugar en que se enterró a los defensores de la ciudad hay esta inscripción:
"Al fossar de les Moreres no s'hi enterra cap traïdor, fins perdent nostres banderes serà l'urna de l'honor." Fossar de les Moreres. Barcelona. Uno de los lugares en que se conmemoran los hechos de los que hablo. 11月18日 DECRETO DE NUEVA PLANTALos Decretos de Nueva Planta son un conjunto de decretos con los cuales cambió la organización territorial de los reinos de la Corona de Aragón, que habían luchado contra Felipe V de España en la Guerra de Sucesión Española. Fueron promulgados por Felipe de Anjou pretendiente de la Casa de Borbón, tras su victoria en la Guerra de Sucesión sobre el Archiduque Carlos de Austria, pretendiente de la Casa de Austria. La Corona de Aragón había sido partidaria de este último y los reinos de Castilla y Navarra apoyaron al pretendiente borbónico. Los Decretos de Nueva Planta, excepto en el Valle de Arán, Navarra y en las Provincias Vascongadas, terminaron con la tradición confederalista que habían tenido los monarcas de la Casa de Austria en España y tuvieron la finalidad y el efecto de castigar a los que se habían alineado en contra del pretendiente borbónico, que pasó a reinar con el nombre de Felipe V. Abolieron los antiguos fueros propios de los reinos y condados de la Corona de Aragón (excepto en el Valle de Arán) y extendieron la organización administrativa del Reino de Castilla y el uso del castellano a estos territorios, siguiendo el modelo centralista de los Borbones franceses. Los decretos de Valencia y Aragón se publicaron el 29 de junio de 1707, teniendo como resultado la abolición de una parte del derecho civil y privado particulares de los reinos de Valencia y de Aragón. . El 13 de abril de 1711 se dictó un segundo decreto por el que se restablecía parte del derecho aragonés otorgándose una nueva organización planta a la Audiencia de Zaragoza. En el caso de Aragón la asimilación castellana fue más fácil, puesto que el idioma propio ya había sido absorbido por aquel entonces por el castellano en la parte sur del territorio. El tercero, el de Mallorca se publicó el 28 de noviembre de 1715, siendo más complaciente y fruto de una actitud más negociadora. El cuarto decreto que afectaba sólo a Cataluña se dictó el 16 de enero de 1716 y como fue el territorio que mostró más resistencia fueron también los más duros. Abolían la Generalitat de Cataluña, las Cortes, el Consejo de Ciento. Además se sustituía al virrey por un capitán general y se dividía Cataluña en corregidurías, como Castilla y no en las tradicionales vegueries. Se estableció el catastro gravando propiedades urbanas y rurales y los beneficios del trabajo, el comercio y la industria. Igualmente, el idioma oficial dejó de ser el catalán y fue sustituido por el castellano, aplicándose desde entonces obligatoriamente en las escuelas y juzgados. También se cerraron las universidades catalanas que apoyaron al archiduque Carlos, trasladándose a Cervera, que se había mantenido fiel a Felipe V. El decreto de 1716, que suprimió las instituciones políticas de Cataluña, no afectó al régimen político-administrativo del Valle de Arán y, por eso, no fue éste incorporado a ninguno de los nuevos corregimientos en que se dividió el Principado de Cataluña. Por decreto del 9 de Octubre próximo fuí servido decir que habiendo con la asistencia divina i justicia de mi causa pacificado enteramente mis armas el Principado de Cataluña tocaba a mi soberania establecer gobierno a él y dar providencias para que sus moradores vivan en paz, quietud y abundancia: por cuyo bien, habiendo precedido madura deliberación y consulta de ministros de mi mayor confianza he resuelto que en el referido Principado se forme una Audiencia, en la cual presida el Capitan General o Comandante General de mis armas de manera que los despachos, despues de empezar con mi dictado, prosigan en su nombre: el cual Capìtán General o Comandante ha de tener voto solamente en las cosas del gobierno y esto hallándose presente en la Audiencia: debiendo en motivaciones de oficios y cosas graves el Regente avisarle un dia antes de lo que ha de tratar(...) 4. Las causas en la Real Audiencia se sustanciaran en lengua castellana y para que por la mayor satisfacción de las partes los incidentes de las causas se traten con la mayor deliberación, mando que todas las peticiones, presentación de instrumentos y lo demás que se ofreciere se haga en las salas; para lo corriente y público se tengan audiencia pública lunes, miercoles y viernes cada semana en una de ellas por turno de mesas. (...) II. Me dará cuenta la Audiencia de los dia feriados que habia en la Antigua Cataluña para establecer los que ha de haber y mientras no se resolviesen, observará los de antes menos los que llaman estivales. (...) 37. Todos los demás oficios que habia antes en el Principado, temporales, perpetuos y todos los comunes no expresados en este mi Real Decreto quedan suprimidos y extintos; y lo que a ellos estaba encomendado, si fuese pertinente a Justicia o Gobierno correrá en adelante a cargo de la Audiencia, y si fuese perteneciente a Rentas y Hacienda ha de quedar a cargo del Intendente o de la persona o personas que yo disputare para esto. (...) 39. Por los inconvenientes que se ha experimentado en los somatenes y juntas de gente armada que no haya tales somatenes ni otras juntas de gente armada so pena de ser tratados como sediciosos los que concurrieren o intervinieren. Normas de actuación que el gobierno de Felipe V envia en 1714 a los corregidores de Catalunya "Instrucción secreta de algunas cosas que deben tener presente los Corregidores del principado de Cataluña por el ejercicio de sus empleos". Primero. Ha de tener gran cuidado el Corregidor en observar los Bandos de Prohibición de Armas, sin dispensar en esto cosa alguna. Segundo. Ha de observar lo mismo respecto a las conversaciones de novedades y cosas contra el servicio de su Magestad y cualquier novedad que de esto hubiese (por ligera que sea) de cuenta al Gobernador Capitán General. Tercero. Ha de observar con el mismo cuidado, si hacen juntas o salen a los montes a tenerlas algunos vecinos de los lugares. Quarto. Ha de hacer guardar puntualmente que no se junten gremios ni consejos sin su asistencia o la de persona que diputare. Quinto. Ha de hacer practicable lo mas que pudiere los caminos, y si pareciera que pudieran abrirse algunos nuevos, dará cuenta de ello al Governador Capitán General y Audiencia, para que se de la Providencia que convenga. Sexto. Pondrá el mayor cuidado en introducir la lengua castellana, a cuyo fin dará las providencias mas templadas y disimuladas para que se consiga el efecto, sin que se note el cuidado.
Mallorca resistió hasta 1715. Menorca continuó en mano de los ingleses hasta 1802. Los comandantes del ejercito de ocupación, sistematicamente, fueron desmantelando las instutuciones de Catalunya. Las Corts catalanes (1000-1714), la Generalitat de Catalunya y el Consell de Cent, fueron sustituidas con una Real Junta Superior de Justicia y Gobierno Provisional, que presidía José Patiño. Los inmuebles y las actividades economicas, fueron grabados con un nuevo impuesto, el Real Cadastro. Se cerró la Casa de la Moneda, la Universidad de Barcelona y los Estuios Generales del Principado. Las casas de los Cabecillas de la resistencia, fuerron expoliadas, demolidas o convertidas en cuarteles. La represion se cebó sobre el pais de una manera brutal, hasta el extremo que a la población solo se le permitía tener un solo cuchillo para cortar el pan, pero firmemente enganchado a la mesa de comer. (de ahi que los platos tradicionales catalanes, no se necesitan cuchillos para comer, carn d'olla, butifarra, etc). Los castillos ancestrales, patrimonio de Catalunya, derruidos. El barrio de la Ribera, de Barcelona, fue demolido y arrasado para contruir la ciudadela, que era una fortificación militar. El castillo de Montjuic, se convirtió en un castillo de represión el único castillo de una ciudad que sus cañones apuntan a la propia ciudad.
Barcelona antes de 1714 Barcelona después de 1714
Actualmente tanto en la ubicación de la Ciudadela, como en el Castillo de Montjuic, sigue habiendo presencia militar.
lista cronologica de los Condes de Barcelona
11月6日 el consell de cent1249 El 7 de abril Jaime I nombra a cuatro prohombres de la ciudad como paers (hombres de paz), asistidos por ocho consellers. Es el inicio del sistema del gobierno municipal de Barcelona. El 27 de julio, el Rey confirma el nombramiento anterior y establece un sistema a través del cual estos cargos pueden ser renovados anualmente.
1265 Jaime I establece en cien el número de miembros del Consell de Cent, que desde entonces variará a lo largo del tiempo su número de jurados, pero no su denominación.
1266 Jaime I otorga el privilegio por el cual el Consell de Cent recibe la potestad para participar en el nombramiento de los cónsules de catalanes, encargados de la protección de los mercaderes de la Corona de Aragón en las plazas mercantiles de ultramar. 1282 Dan comienzo los trabajos de construcción de las Drassanes. 1284 El 11 de enero, Pedro II el Grande, hijo de Jaime I, otorga a la ciudad el privilegio denominado Recognoverunt proceres, que significa la consolidación de la institución de gobierno del Consell de Cent. 1299 Se coloca la primera piedra de la nueva Catedral gótica. 1330 Se inicia la construcción de la iglesia de Santa Maria del Mar, inaugurada en 1380, bajo la dirección de Berenguer de Montagut. 1339 Se crea el cargo del mostasaf, oficial encargado del avituallamiento de los mercados públicos. 1347 Se funda el Consolat de Mar, según el modelo valenciano. 1350 Se inicia la construcción del edificio de la Llotja. 1359 Dan comienzo los trabajos de construcción de las terceras murallas durante el reinado de Pedro III el Ceremonioso. También se inicia la construcción del Saló del Tinell, bajo la dirección de Guillem Carbonell, en el Palau Reial Major. 1373 Se inaugura del Saló de Cent en la nueva Casa de la Ciutat.
1386 Pedro el Ceremonioso otorga el privilegio que establece en seis el número de consellers, con igual representación numérica de mercaderes y menestrales que de ciudadanos honrados, asesorados por el Consell de Cent. 1388 Juan I revoca el privilegio otorgado por su padre Pedro III y otorga a los ciudadanos honrados las cinco conselleries del gobierno de la ciudad. 1391 El Call es asaltado. La destrucción física del barrio judío y el asesinato y la conversión forzosa de sus miembros supuso la desaparición de la comunidad judía en Barcelona. 1401 El gobierno de la ciudad crea el banco llamado Taula de Canvi i Comuns Dipòsits de Barcelona ante la necesidad de disponer de recursos y de luchar contra la deuda municipal. Este mismo año también se crea el Hospital de la Santa Creu 1453 Alfonso el Magn‡nimo suspende el sistema tradicional de elección de consellers y nombra directamente a los cinco magistrados entre los miembros del partido popular de la Busca. 1455 Alfonso el Magn‡nimo otorga un nuevo privilegio que establece en cinco los consellers, con representación de los ciudadanos honrados en la primera y la segunda conselleries, un mercader en la tercera, un artista en la cuarta y un menestral en la quinta. Amplía el número de jurados del Consell de Cent a 128
1462 Estalla la Guerra Civil catalana, que durará hasta 1472, en la que el Consell de Cent y la Generalitat, otra vez en manos de la oligarqu'a (la Biga), se rebelan contra Juan II, que es despose'do de la corona. 1487 Se establece el Tribunal de la Inquisición en Cataluña.. 1493 Fernando el Católico reduce a cinco el número de consellers (tres ciudadanos honrados, un mercader y, por turnos, un artista o un menestral). El Consell de Cent se amplía a 144 jurados. 1498 Se introduce el sistema insaculatorio para todos los cargos y magistraturas municipales. 1527 Dan comienzo las obras de construcción de la muralla de mar. 1640 En el contexto de la Guerra dels Segadors, el gobierno municipal amplía a seis los consellers, haciendo realidad una reivindicación de los estamentos populares desde los tiempos de Pedro el Ceremonioso.
1663 Felipe IV de Castilla concede un nuevo privilegio que ratifica el número de seis consellers y da entrada a un militar entre sus miembros. 1716 Se ordena el Decreto de Nueva Planta, que supone, entre otros, la supresión del régimen de gobierno del Consell de Cent y la implantación de un sistema de administración de la ciudad de transición hacia la instauración del Ayuntamiento según el modelo castellano.
1760 Se presenta el memorial de greuges al rey Carlos III, con la participación destacada del Ayuntamiento de Barcelona, en el que se reivindica la inspiración política de las instituciones abolidas con la Nueva Planta. 1812 La promulgación de la primera Constitución en Cádiz supone la instauración de un régimen de gobierno municipal, vigente durante unos pocos meses antes de la reinstauración del régimen absolutista de Fernando VII. 1820 Con el inicio del Trienio Liberal, se restablece la Constitución de Cádiz y Barcelona vuelve a disfrutar de una institución municipal potente hasta la restauración del sistema absolutista en 1824. 1831 Se inician los trabajos de reforma y ampliación de la Casa de la Ciutat, bajo la dirección del maestro de obras municipal Josep Mas i Vila. Los trabajos se prolongan durante veinte años.
1833 Se implanta la división provincial en España. 1834 Se promulga el Estatuto Real, que inaugura un nuevo marco político en España. Con el inicio de la revolución liberal, el Ayuntamiento de Barcelona experimenta un periodo de efervescencia municipalista ligada a los consistorios progresistas, que lleva en 1840 a la revolución de las ciudades españolas contra la promulgación de la ley municipal conservadora. 1844 Con el ascenso al poder del partido moderado, se aprueba la ley municipal conservadora de 1840, que suprima el carácter representativo de los municipios y estableca un sistema de elección censatario en lugar del sufragio universal indirecto. 1854 Se celebran elecciones municipales durante el mes de noviembre, según la ley electoral liberal de febrero de 1823, reinstaurada a raíz del ascenso del partido progresista.
1870 Se promulga la ley municipal del Sexenio revolucionario, que dota a los consistorios de las grandes ciudades, como Barcelona, de una amplia representatividad popular y más competencias ejecutivas. 1877 Se promulga la ley municipal conservadora que rige el marco político local durante el período de la Restauración. Las competencias y la representatividad democrática de los consistorios quedan sensiblemente reducidas, sujetas a las prácticas caciquistas de los dos partidos que se alternan en el poder. Se potencia la figura del alcalde (por nombramiento del gobierno) ante el consejo plenario. 1890 Se instaura el sufragio universal masculino en el sistema electivo. 1899 Se limpia el censo electoral durante la alcaldía del Dr. Robert. 1901 Los republicanos y catalanistas vencen ante los partidos caciquistas en las elecciones municipales de noviembre. Dos años después, el partido republicano triunfa ampliamente en las nuevas elecciones municipales, pese a que el alcalde es nombrado por real orden. 1923 Después de la instauración de la dictadura militar de Primo de Rivera, se suspende el consistorio democrático. Son nombrados concejales los miembros del partido de la Unión Patriática creada por el dictador. 1931 Con las elecciones del 14 de abril, los republicanos acceden al gobierno de la ciudad y proclaman, desde el balcón de la Casa de la Ciutat, la República catalana . 1939 Inmediatamente después de la ocupación franquista de la ciudad, los consistorios democráticos son suspendidos y sus miembros son elegidos, a partir de este momento, gubernativamente.
1960 Se aprueba la Carta Municipal en tiempos de la alcaldía de Josep M. de Porcioles, que sirve de marco legal para la expansión urbanística durante los años del desarrollismo. 1974 Se crea la Corporación Metropolitana de Barcelona, disuelta el 4 de abril de 1987. 1979 El 3 de abril se celebran las primeras elecciones municipales después de la reinstauración de la democracia en España. Vencen los partidos de izquierdas. Narcís Serra es nombrado primer alcalde de Barcelona durante la democracia. 1998 Se aprueba la Carta Municipal, ley especial para la ciudad de Barcelona descubrimiento arqueologico BCNa finales del año 2005, en el Parc de la Ciutadella, a raiz de unas obras de adecuación del regadío del parque, se descubrió lo que podian ser los restos de la puerta de entrada a Barcelona por el "cuarter del Mar", la puerta comercial de Barcelona, hallándose en las mismas, restos de munición, un escudo de la ciudad de Barcelona de hace 400 años y un saco con 450 monedas del siglo XVIII.
Las monedas, que se descubrieron en una alcantarilla bajo la puerta, datan de 1708 y 1709 y son de bronce. Se sospecha que fueron escondidas por alguien durante la guerra de 1714. Antoni Nicolau, director del Museu d'Història, destacó la importancia del hallazgo porque no es habitual encontrar un tesoro como este.
El escudo, por su parte, es de finales del siglo XVI o principios del XVII y se descubrió en el exterior de un pozo, cerca de la alcantarilla, y pudo tener relación con el Consell de Cent de la época. También se encontraron proyectiles de unos 11 kilos lanzados por las tropas borbónicas durante el asalto a Barcelona. Esta puerta con su baluarte, fue la mas castigada en el asalto a Barcelona por las tropas francesas y castellanas en 1714.
La puerta de Sant Daniel fue derribada en 1715 para para la construccion del cuartel de la Ciutadella.
este descubrimiento es de vital importancia para conocer mas la vida de la ciudad y su historia.
11月5日 aislamiento y capitulacion de CatalunyaSituación política previa El último rey de España de la casa de Habsburgo, Carlos II el Hechizado, impotente y enfermizo, murió en 1700 sin dejar descendencia. Durante los años previos a la muerte de Carlos II, la cuestión de la sucesión a la corona española comenzó a pesar en la política internacional europea y se hizo evidente que España y su imperio constituía un trofeo tentador para las distintas monarquías europeas. Tanto Luis XIV de Francia como el emperador Leopoldo I estaban casados con infantas españolas hijas de Felipe IV, por lo que ambos alegaban derechos a la sucesión española (las madres de ambos eran hijas de Felipe III). A través de su madre, María Teresa de Austria, una hermana mayor de Carlos II, el Delfín, único hijo legítimo de Luis XIV, era el heredero más directo, pero era una elección problemática: como heredero también al trono francés, si reunía ambas coronas, hubiese significado, en la práctica, una anexión de España y su vasto imperio colonial por parte de Francia, en un momento en el que Francia era una potencia lo suficientemente fuerte como para poder imponerse como potencia hegemónica en Europa. Como consecuencia de ello, Inglaterra y Holanda veían con recelo las consecuencias que pudiera tener el que España y Francia quedasen unidas en la misma casa real y el peligro que para sus intereses pudiera suponer la emergencia de una potencia de tal orden. Los candidatos alternativos eran el emperador Leopoldo I de Austria, un primo hermano de Carlos II, y el Príncipe Elector José Fernando de Baviera. El primero de ellos también ofrecía problemas formidables, puesto que su elección como heredero hubiese reunido de nuevo el imperio Habsburgo del siglo XVI (deshecho por la división de la herencia de Carlos V entre Felipe II de España y Fernando de Austria). Por ello Francia temía que volviese a repetirse la situación de los tiempos de Carlos I de España, en la que el eje España-Austria aisló fatalmente a Francia. Aunque tanto Leopoldo como Luis estaban dispuestos a transferir sus pretensiones al trono a miembros más jóvenes de su familia (Luis al hijo más joven del Delfín de Francia, Felipe de Anjou, y Leopoldo a su hijo menor, el Archiduque Carlos de Austria) la elección del candidato bávaro parecía la opción menos amenazante para las potencias europeas. Como resultado, José Fernando de Baviera era la elección preferida por Inglaterra y Holanda. Francia e Inglaterra, inmersos en la guerra de la Gran Alianza, pactaron la aceptación de José Fernando de Baviera como heredero al trono español. Para evitar la formación de un bloque hispano-alemán que ahogara a Francia Luis XIV auspició el Primer Tratado de Partición, firmado en La Haya en 1698. Según este tratado, a José Fernando de Baviera se le adjudicaban los reinos peninsulares (exceptuando Guipúzcoa), Cerdeña, los Países Bajos españoles y las colonias americanas, quedando el resto de territorios para el Archiduque Carlos de Austria (el Milanesado) o bien para el Delfín de Francia (Nápoles, Sicilia y Toscana). El problema surgió cuando José Fernando de Baviera murió prematuramente en 1699 de varicela, lo que llevó al Segundo Tratado de Partición. Bajo tal acuerdo, el Archiduque Carlos era reconocido como heredero, pero dejando todos los territorios italianos de España a Francia. Mientras que Francia, Holanda e Inglaterra estaban satisfechos con el acuerdo, Austria no lo estaba y reclamaba la totalidad de la herencia española. Entonces Carlos II testó a favor de Felipe de Anjou, si bien, estableciendo una cláusula por la que Felipe tenía que renunciar a la sucesión de Francia. Los consejeros de Carlos II le habían inducido a este testamento pensando como prioridad principal en la conservación de la unidad de la corona e imperio españoles. Cuando se produjo la muerte de Carlos II, Luis XIV respaldó el testamento. El 12 de noviembre de 1700, Luis XIV hizo pública la aceptación de la herencia en una carta destinada a la reina viuda de España en la que decía:
Felipe V ocupa el tronoTodos los soberanos de Europa (menos el emperador Leopoldo) reconocieron, quizá con reticencias, a Felipe de Anjou como heredero, el cual se dispuso a hacer uso de sus derechos y tras ser sabiamente aleccionado por su abuelo se despidió de la corte francesa y entró en España cruzando el Bidasoa por Fuenterrabía y llegando a Madrid el 18 de febrero de 1701. El pueblo madrileño, hastiado del largo y agónico reinado de Carlos II lo recibió con una alegría delirante y con esperanzas de renovación. Los primeros meses de adaptación en la austera, mediocre e intrigante corte española fueron difíciles para este joven de 17 años acostumbrado a Versalles. Sin embargo, la precipitación y prepotencia de Luis XIV hicieron cambiar la situación. Por un lado, al poco de la jura de Felipe V (febrero de 1701), Luis XIV hizo saber que mantenía los derechos sucesorios de su nieto a la corona de Francia. Por otro, tropas francesas comenzaron a establecerse en las plazas fuertes de los Países Bajos españoles, con el consentimiento y colaboración de las débiles fuerzas españolas que las ocupaban. Esta ayuda, que en realidad era un reforzamiento de posiciones, constituía una provocación, y el resto de potencias reaccionaron. Holanda e Inglaterra se aproximaron al emperador Leopoldo y se comprometieron a otorgar la sucesión de España al Archiduque Carlos. En septiembre de 1701 se formó una coalición internacional mediante la firma de un tratado en La Haya. Esta coalición, llamada la Gran Alianza, estaba formada por Austria, Inglaterra, Holanda y Dinamarca, y declaró la guerra a Francia y España en junio de 1702. Portugal se unió a la alianza en mayo de 1703. La guerra se inició al principio en las fronteras de Francia con estos países, y posteriormente en la propia España, donde se trató de una guerra europea en el interior de España sumada a una auténtica guerra civil, fundamentalmente entre la Corona de Aragón (partidaria del Archiduque, el cual había ofrecido garantías de mantener el sistema federal y foral), y Castilla (que había aceptado a Felipe V, cuya mentalidad era la del estado moderno al modelo francés). El 4 de mayo de 1704 el Archiduque Carlos desembarcó en Lisboa contando con el favor del rey Pedro II de Portugal. La causa "carlista" (como fue llamándose, aunque no esta relacionada con las Guerras Carlistas) iba ganando adeptos. El rey Pedro II llegó a publicar un manifiesto en el que se calificaba a Felipe V de Borbón como usurpador y tirano. El Archiduque efectuó un intento de invasión por el valle del Tajo, en Extremadura, con un ejército anglo-holandés que fue rechazado por el ya considerable ejército real de 40.000 hombres que ya operaba a las órdenes del rey desde marzo y que posteriormente recibiría refuerzos franceses y además el mando del duque de Berwick, un general brillante de origen inglés. Un segundo intento anglo-portugués tratando de tomar Ciudad Rodrigo fue también rechazado. Por su parte los ingleses, nación que había apostado por el dominio de los mares desde hacía mucho tiempo, en realidad deseaban el desgaste de los dos contendientes, el reparto de los dominios españoles y obtener los máximos beneficios. Ambicionaban los puntos estratégicos para su comercio marítimo. En 1704, sir George Rooke y el Príncipe de Darmstadt intentaron apoderarse de Barcelona, empresa que se convirtió en fracaso debido a que las instituciones catalanas no se sumaron a la causa austriaca. Sin embargo, de regreso, la flota consiguió tomar Gibraltar, la cual estaba defendida sólo por 500 hombres, la mayoría milicianos, al mando de don Diego de Salinas. Gibraltar se rindió honrosamente al príncipe de Darmstadt tras dos días de lucha; es decir, se rindió a tropas bajo la bandera de un rey teóricamente español, Carlos III de Habsburgo. Sin embargo el pabellón que se izó finalmente en las murallas fue un pabellón inglés. Esto fue un logro personal posterior de Rooke, e inglés sigue siendo el pabellón hasta la actualidad. En este estado de cosas se produjo en el escenario europeo la batalla de Blenheim, en Baviera. Una gran derrota para Luis XIV en la que perdió 40.000 hombres con importantes consecuencias militares y morales para la causa borbónica. El Archiduque Carlos en Barcelona y MadridEsta victoria aliada supuso una inyección de moral para la causa del archiduque en la península, la cual ganaba partidarios, y la misma flota que había tomado Gibraltar trasladó al Archiduque Carlos a los territorios de la Corona de Aragón y finalmente a Barcelona. Fue recibido triunfalmente a su paso por Altea y Denia. En Cataluña la actitud de la población le era favorable por varios motivos: por un lado el mal recuerdo que tenían los catalanes de los franceses desde la rebelión de 1648 y el recuerdo de la magnanimidad del comportamiento posterior de Felipe IV. Por otro la intuición de que los Austrias siempre habían respetado en sus imperios las autonomías locales (intuición que se vio confirmada posteriormente con el Pacto de Génova firmado en junio de 1705 (texto completo en Wikisource)), actitud diametralmente opuesta al centralismo borbónico, y en tercer lugar las consecuencias económicas negativas de la Paz de los Pirineos, que serían revertidas de cerrarse esta vía favorable a la competencia francesa. El virrey de Felipe V en Cataluña, Fernández de Velasco estaba enfrentado a la Generalitat y realizaba pocos esfuerzos por disimular sus intención de establecer una política centralista. A mediados de 1705 se desencadenó la rebelión popular. Mientras tanto en Lisboa desembarcaba un nuevo contingente angloholandés a las órdenes del conde de Peterborough. Se celebró entonces una reunión, con asistencia del Archiduque Carlos de Austria y del rey Pedro de Portugal en la que se acordó apostar por la unión de los reinos de la antigua Corona de Aragón (Valencia, Aragón y condados catalanes) a la causa del archiduque. Un plenipotenciario de la reina Ana de Inglaterra, Mitford Crow, firmaba con dos enviados catalanes el Pacto de Génova, a favor del Archiduque. Por medio de este pacto, los ingleses se comprometían a garantizar el sistema foral catalán fuera cual fuese el final de la contienda (este pacto debería haber sido tenido en cuenta en las negociaciones, ocho años más tarde, del Tratado de Utrecht; sin embargo, la actitud inglesa fue mucho más ambivalente y no se incluyó ninguna garantía efectiva de la preservación de dichos fueros, por lo que, al final del conflicto, los fueros catalanes serían suprimidos como ya lo habían sido los de Valencia y los de Aragón). Además el negociador inglés se comprometía a desembarcar en Cataluña 8.000 soldados. El 25 de agosto de 1705, transportadas por una escuadra anglo-holandesa de 160 barcos, tropas aliadas (cerca de 20.000 hombres), desembarcaron cerca de Barcelona. Antes habían efectuado intentos fracasados de desembarco en Cádiz y en Murcia. La aparición de la escuadra en Denia (8 de agosto) había provocado la entrega clamorosa de la ciudad y su paso por Valencia (22 de agosto) encendió también en ella la rebelión. Ya desembarcadas en las inmediaciones de Barcelona, un golpe de mano afortunado puso en sus manos la fortaleza del Montjuïc y los realistas capitularon el 8 de octubre, abandonando la ciudad que prácticamente se había unido en su oposición a la política intransigente del virrey Velasco. Al día siguiente, el Archiduque Carlos de Austria, con el título de Carlos III de España, que se atribuiría durante casi diez años, estableció su capital en Barcelona. Un mes más tarde la nobleza, las corporaciones y los representantes populares de Cataluña juraban por el rey Carlos III. Valencia se declaró por Carlos III el 16 de diciembre. A finales de año, en Cataluña y Valencia sólo Alicante y Rosas permanecían fieles a Felipe V. En febrero de 1706, Felipe V partió de Madrid dejando casi desguarnecido el frente portugués. Se reunió en Caspe con el mariscal francés Tessé, y con un ejército de 30.000 hombres sitió Barcelona por tierra y por mar (escuadra del conde de Tolosa), llegando a reconquistar el Montjuïc, pero apareció en el puerto una fuerte escuadra anglo-holandesa mientras que, al mismo tiempo, un ejército anglo-portugués tomaba Badajoz y Plasencia y avanzaba sobre Madrid por los valles del Duero y del Tajo. En un comportamiento según unos autores demasiado prudente, y según otros, militarmente acertado, los borbónicos suspendieron el asedio a Barcelona y se retiraron hacia Madrid por el sur de Francia y la ruta Irún-Burgos. En mayo los aliados habían tomado Ciudad Rodrigo y Salamanca. Esto forzó al rey y a la reina a abandonar Madrid y trasladarse a Burgos con la corte. El almirante de la escuadra borbónica, marqués de Santacruz se pasaba al bando austriaco. Zaragoza proclamaba a Carlos III, quedando en Aragón sólo Tarazona y Jaca leales a la causa borbónica. Carlos III dejó Barcelona y, por Zaragoza llegó a Madrid, donde entró con un ejército extranjero siendo recibido y fue proclamado allí el 29 de junio con una frialdad que sorprendió al propio Carlos. En el resto de frentes europeos y americanos las noticias eran igualmente desastrosas para la causa borbónica. Los borbónicos perdían Ramillies, y 15.000 soldados hechos prisioneros, con lo cual el ya duque de Marlborough tomaba casi todos los Países Bajos españoles, incluyendo Bruselas, Brujas, Lovaina, Ostende, Gante y Malinas. En Italia se levantaba el asedio a Turín (la capital de Saboya), lo cual permitía al duque de Saboya tomar Milán y Eugenio de Saboya conquistaba para el Archiduque Carlos el reino de Nápoles. El propio Luis XIV aconsejaba a su nieto abandonar. Sin embargo, la simpatía que Felipe V despertaba en la población castellana y extremeña hizo que se levantasen nuevos ejércitos de voluntarios, a los que se sumó un cuerpo expedicionario enviado por Luis XIV bajo el mando del duque de Berwick. Un ejército dispuesto a sufrir privaciones y a vencer que expulsaría a los aliados de Castilla casi sin combates. Eso, sumado a una sublevación en Madrid que estaba en ciernes incitó al Archiduque Carlos y su ejército a abandonar Madrid y replegarse hacia Valencia. Felipe V volvió a entrar en Madrid el 4 de octubre ante el clamor popular. Mientras Felipe entraba en Madrid, el duque de Berwick junto con el obispo Belluga, ("cuerpos francos" precursores de las guerrillas) reconquistaban Elche, Orihuela y Cartagena capturando 12.000 prisioneros. Almansa y acontecimientos posteriores. Ruptura con Luis XIVEn la primavera de 1707 un ejército aliado anglo-portugués-holandés presentó batalla al ejército borbónico en la llanura de Almansa sin conocimiento de los importantes refuerzos que éste había recibido. La victoria borbónica fue aplastante. El ejército aliado se retiró y el ejército borbónico avanzó tomando Valencia, recuperando Alcoy y Denia (8 de mayo) y Zaragoza (26 de mayo), y posteriormente Lérida, tomada por asalto el 14 de octubre (de recuerdo particularmente ingrato es el episodio de la toma y posterior incendio de Játiva, la cual había resistido hasta el 20 de junio). Las consecuencias políticas de esta batalla fueron contundentes. Animado por su abuelo Luis XIV y escarmentado por los resultados de su política de compromiso previa, Felipe V encargó a un trío de consejeros los primeros pasos del establecimiento de una reforma unificadora de la Corona española. Se abolieron los fueros de Valencia y Aragón, y esto se efectuó mediante los Decretos de Nueva Planta. En Cataluña, la enconada resistencia de la plaza de Lérida le granjeó represalias particularmente humillantes que posteriormente pesarían en el ánimo de los catalanes de otras zonas; la catedral fue convertida en cuartel de la guarnición. A pesar del envío de un ejército por el hermano del Archiduque Carlos, posteriormente cayeron también Tortosa (julio de 1708) y Alicante (abril 1709). Esta euforia duró poco. Los triunfos terrestres de la casa de Borbón eran contrarrestados por los triunfos marítimos debidos a la superioridad naval anglo-holandesa. En ese mismo año, 1708 se perdió la plaza de Orán y las islas de Cerdeña y Menorca. Además, a Luis XIV la guerra en Europa le iba mal y sus enemigos le habían puesto al borde del colapso militar. Había enviado una expedición desastrosa con la intención de restaurar a los Estuardo en Escocia. En Oudenarde había sufrido una derrota aplastante y había perdido la ciudad de Lille. A eso había que sumar las pérdidas italianas que habían concluido con la invasión de los Estados Pontificios por los austriacos y el reconocimiento del Archiduque Carlos de Austria por el papa Clemente XI. Su ejército estaba exhausto. Comenzó a pactar una paz con los aliados, pero las negociaciones fracasaron ya que los aliados pedían la renuncia de Felipe V al trono de Francia, renuncia que Luis XIV se negaba a pedir a su nieto. Luis XIV dejó de enviar tropas desde Francia y además por entonces, la princesa de los Ursinos destapó una conjura entre los duques de Orleans y Borgoña para arrebatar el trono a Felipe V. Felipe V, de acuerdo con la reina "saboyana", reaccionó frente a Luis XIV, haciendo jurar a su heredero y recabando independencia total para regir España.
Felipe V exigió a su abuelo la destitución de su embajador en España, y también rompió con el papado que había reconocido de nuevo al Archiduque Carlos de Austria, clausurando el Tribunal de la Rota y expulsando al nuncio en Madrid. Últimas campañas y la Paz de UtrechtEn 1711 murió el emperador José I, y su sucesor era el propio Archiduque Carlos. Tres días antes había muerto el Delfín de Francia, padre de Felipe V, lo que colocaba a éste en una posición más cercana a la sucesión de Luis XIV (aún tenía delante a su hermano mayor, el duque de Borgoña y al siguiente hermano, un niño débil a quien todos auguraban una muerte temprana, llamado Luis, en este momento duque de Anjou al dejar el ducado vacante su hermano Felipe y que finalmente sería quien reinaría como Luis XV). Estos decesos dieron un giro a la situación. La posible unión de España con Austria en la persona del Archiduque podía ser más peligrosa que la unión España-Francia; suponía la reaparición del bloque hispano-alemán que tan perjudicial había sido a los otros países en los tiempos del emperador Carlos V. Los demás estados europeos, y sobre todo, Inglaterra, aceleraron las negociaciones de cara a una posible paz cuanto antes, ahora que la situación les era conveniente, y comenzaron a ver las ventajas de reconocer Felipe V como rey español. Para su suerte, Francia estaba exhausta, lo que la hacía más proclive a las negociaciones. El pacto de Luis XIV con Inglaterra se produjo en secreto. Inglaterra se comprometía a reconocer a Felipe V a cambio de conservar Gibraltar y Menorca y ventajas comerciales en Hispanoamérica. Las conversaciones formales se abrieron en Utrecht en enero de 1712 sin que España fuese invitada a las mismas en este momento. En febrero de 1712 moría el duque de Borgoña, quedando sólo Luis, al cual todos consideraban como incapaz. Luis XIV deseaba nombrar regente a su hijo Felipe, pero los ingleses pusieron como condición indispensable para la paz que las dos coronas, (España y Francia) quedaran separadas. El que ocupara uno de los reinos debía forzosamente renunciar al otro. En España por aquellos días se produjeron escaramuzas sin importancia, aunque se reafirmó el apoyo de Barcelona a Isabel Cristina, la esposa de Carlos (Carlos VI, emperador de Alemania) que se había quedado en la ciudad al irse su marido. En el escenario europeo se produjo el 24 de julio la derrota del príncipe Eugenio de Saboya en Denain lo que permite a los franceses recuperar varias plazas. Finalmente Felipe V hizo pública su decisión. El 9 de noviembre de 1712 pronuncia ante las cortes su renuncia a sus derechos al trono francés (mientras los otros príncipes franceses hacían lo mismo respecto al español ante el parlamento de París) lo cual eliminaba el último punto que obstaculizaba la paz. España acordó paz y amistad con Inglaterra el 27 de marzo de 1713. El 11 de abril se firmó la Paz de Utrecht, que tuvo como consecuencia la tan temida partición que Carlos II había querido evitar. Los Países Bajos católicos, el reino de Nápoles, Cerdeña y el ducado de Milán quedaron en manos del ahora ya emperador Carlos VI de Alemania. El duque de Saboya se anexionó la corona de Sicilia. Inglaterra se quedó con Menorca y Gibraltar y, a costa de Francia, Terranova y la Acadia, la isla de San Cristóbal, en las Antillas y los territorios de la bahía de Hudson. A eso hay que sumar sus privilegios en el mercado de esclavos, mediante el tratado de asiento. El 10 de julio España confirmaba la Paz de Utrecht. Austria se había quedado fuera de esta paz, ya que Carlos VI no renunciaba al trono español, y la emperatriz austriaca seguía en Barcelona. Tampoco hizo la paz España con Portugal ni con Holanda por otros motivos pero, apartada Inglaterra del conflicto, la paz europea vendría en breve. Las cesiones españolas al imperio alemán no se harían efectivas hasta que Carlos VI no renunciase a sus pretensiones. Una segunda paz entre franceses y alemanes se firmaría en Ratstadt el 6 de mayo de 1714. Al intentar hacer un balance de vencedores y vencidos en el momento del tratado de Utrecht es un poco difícil hablar en términos absolutos. Inglaterra puede considerarse vencedora ya que se hizo con estratégicas posesiones coloniales y puertos marítimos que fueron la base de su supremacía futura y del imperio británico. El ducado de Saboya recibió ampliaciones que lo transformaron en el Piamonte. El electorado de Brandemburgo recibiría ampliaciones que lo transformarían en Prusia. El lote italiano del imperio hispánico pasó a manos de Carlos VI. Es de reseñar también la pérdida de Orán y Mers el-Kebiren 1708 a manos del Imperio Otomano, consecuencia indirecta de la Guerra al no poder trasladarse tropas de refuerzo a esta ciudad por estar combatiendo en Europa. Aislamiento y capitulación de Cataluña y MallorcaLa repentina muerte de su hermano había convertido por línea hereditaria al Archiduque Carlos en el emperador Carlos VI de Alemania en septiembre de 1711. Esto le obligó a trasladarse a Fráncfort para tomar posesión del trono del Sacro Imperio Romano-Germánico, y en consecuencia abandonar Cataluña, si bien dejó como regente a su mujer, la emperatriz Isabel Cristina de Brunswick. Cataluña seguía vinculada a Carlos VI por el Pacto de Génova, y esperaba que sus libertades fuesen preservadas, ya fuera mediante la conservación del Principado catalán unido al Imperio alemán o por las negociaciones del emperador en Utrecht. Sin embargo la suerte de Cataluña ya estaba decidida en los preliminares del Tratado de Utrecht, entre los que figuraba un acuerdo secreto por el que los austriacos evacuarían el principado. De esto no se informó a los representantes del gobierno catalán, a los que la emperatriz les garantizó en repetidas reuniones la conservación de la legislación catalana.
Castillo de Cardona, último reducto de la resistencia catalana a Felipe V Inglaterra pidió a Felipe V que conservase los fueros, al lo cual éste se negó, aunque prometió una amnistía general. Los ingleses no insistieron, ya que tenían prisa por que se firmase el tratado y disfrutar de las enormes ventajas que les proporcionaba. Al conocer este acuerdo, Austria accedió secretamente a un armisticio en Italia y confirmó el convenio sobre la evacuación de sus tropas en Cataluña. Finalmente la emperatriz también se embarcó en marzo de 1713, oficialmente para "asegurar la sucesión" del trono alemán, quedando como virrey el príncipe Starhemberg, en realidad con la única misión de negociar una capitulación en las mejores condiciones posibles, pero ni siquiera esto fue posible ya que Felipe V no aceptaba el mantenimiento de los fueros catalanes. Por otra parte, el Tratado de Utrecht únicamente había incluido una cláusula por la que se concedía una amnistía general a los catalanes, pero no les permitía otra legislación que la castellana. El gobierno catalán se componía entonces de tres instituciones: El Consejo de Ciento que se encargaba de la ciudad de Barcelona, la Diputación General o Generalitat, de atribuciones sobre todo tributarias, y la Junta de Brazos, formada por componentes de los tres estamentos clásicos y que en realidad coincidía con la Generalitat. El 22 de junio, el príncipe Starhemberg comunicó a los catalanes que había llegado a un acuerdo político con el virrey borbónico en Hospitalet, cuando en realidad lo que había hecho era entregar a los borbónicos Tarragona incondicionalmente. Tras ello, se embarcó secretamente junto con sus soldados dejando el principado a su suerte. En Barcelona se formó la Junta de Brazos de las Cortes, de componente fundamentalmente popular, la cual decidió una defensa numantina. Mientras tanto el virrey borbónico, el duque de Pópoli sometía las ciudades circundantes y terminó pidiendo la rendición de la propia Barcelona, a lo que ésta se negó. Entonces Pópoli inició un bloqueo marítimo, no demasiado eficaz, ya que era burlado por Mallorca, Cerdeña e Italia. En los siguientes meses se produjeron levantamientos en el campo que fueron rápidamente sofocados. En eso se produjo la paz de Rastadt de la que ya hemos hablado, lo cual suponía el abandono definitivo de Carlos VI, pero eso no lo supieron los catalanes hasta más tarde. Felipe V, tras superar la muerte de su mujer, volvió a negociar con los catalanes, los cuales le exigieron ingenuamente (desconocedores de los términos de Rastadt), la conservación de los fueros y 3.000.000 libras en compensación por daños de guerra. La ciudad había sido asediada por un ejército de 40.000 hombres y 140 cañones, y Felipe V respondió iniciando el bombardeo. El asedio continuó durante dos meses (previamente había sufrido nueve meses de dudoso bloqueo marítimo). El 11 de septiembre de 1.714 el mariscal de Berwick ordenó el asalto y, aunque la defensa de los barceloneses fue heroica, al día siguiente se firmó la capitulación. En la defensa de la ciudad resultó herido el Conseller en cap, Rafael Casanova, en circunstancias heroicas, tremolando la Bandera de Santa Eulalia para enardecer a los defensores. Pudo ocultarse y años después se acogería al perdón real, viviendo en paz hasta su muerte en Sant Boi de Llobregat. Se disolvieron la Generalitat y el Consejo de Ciento, siendo sustituidos por una Real Junta Superior de Justicia y Gobierno al frente de la cual se puso a José Patiño, el cual destituyó al día siguiente a los diputados, consellers y miembros de la Junta de Brazos. Posteriormente se rindió el Castillo de Cardona, y finalmente, el 3 de julio de 1715, se rindió el último reducto de la casa de Austria, Mallorca, al caballero d'Asfeld que había efectuado un desembarco en Felanitx. La larga guerra de casi catorce años había concluido. España había entrado en ella como un monarquía polisinodial , con grandes posesiones en Europa, y salió de la misma como un estado casi centralizado siguiendo el modelo de Francia y con la pérdida de la casi totalidad de sus dominios europeos. ConclusionesExisten unos factores personales determinantes de la victoria borbónica: Felipe de Anjou no tenía nada que perder, y por lo tanto se aferraba a la tierra heredada como si se tratase de su propia vida. A eso hay que sumar su corta edad (17 años) cuando ciñó la corona española. Debió de resultar una experiencia arrolladora tanto el cambio cultural como la elevación dignataria, y es posible que esto incidiese en su forma definitiva de reaccionar, esa dualidad melancolía-arrojo temerario. Pero está claro que se entregó en cuerpo y alma a la tarea de asegurar el país cuyo trono la fortuna le había entregado. Si no se hubiese visto obligado a renunciar al trono de Francia es posible que las cosas hubiesen sido diferentes. El archiduque Carlos de Austria tenía opciones al trono imperial de Alemania, por lo que su apego y entrega a la Península Ibérica fue mucho menor. En realidad sus apetencias se demostraron con el tiempo más afines al trono imperial de Alemania. También es cierto que la escasa raigambre, en términos de tiempo, de Felipe V con lo que España había sido hasta entonces probablemente influyera en el hecho de aceptar sin demasiadas reticencias las abusivas condiciones de los tratados de Utrecht. Para Cataluña la Guerra de Sucesión supuso el fin de su independencia política en favor de un modelo centralista y uniformizador. Decenas de miles de personas se vieron obligadas a exiliarse en Austria a causa de la opresión Borbónica. Asímismo, Cataluña se benefició de un mercado doméstico a corto plazo y posteriormente de un mercado transoceánico con América
heroes de Barcelona
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